NEGRA LUNA

Cuando la luna está negra me toca hacer inventario. Recoloco algunas piezas, quito el polvo, friego los platos.

Me bebo la cafetera y el insomnio se apodera de la noche atolondrada que taladra mi cabeza.

Cuando está negra la luna, sale el monstruo a pasear, a tocarme las narices, a no dejarme descansar.

Pero la luna está negra porque me quiere recordar que la luz nunca es de ella. Ella no puede alumbrar.

La Luz vive en mi cabeza, en mi forma de pensar. En mi alma, y en mi cuerpo y en mi manera de andar.

La Luz soy Yo, cuando sueño, cuando amo, cuando río. Cuando ya no tengo miedo, cuando sé lo que me digo.

La Luz nunca me abandona y si me espero un ratito, volverá a hacerse de día y el sol se reirá conmigo de esta noche intempestiva, de este mal sueño perdido.

Luna nueva de verano, yo te alumbraré un poquito para que juntas bailemos bajo este cielo infinito.

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