VUELVE AL SER

Transitar por esta vida es una gran aventura. No tiene nada de serio, es más bien una locura.

Pero desde bien pequeños nos enseñan que la vida es algo muy de mayores, de obligaciones, de prisas y de muchas prohibiciones y pocas risas.

Aprendemos los vocablos, los números, las maravillas que hacen que éste, nuestro mundo, sea una cosa magnífica.

Nos enseñan a leer, a escribir, a aprender cosas, olvidándonos de Ser quién somos, por designación divina.

Y así, sin reconocernos, transitamos por la vida, celebrando cumpleaños, acumulando experiencias.

Respiramos y comemos, estudiamos, trabajamos, algunos se reproducen, morimos, nos enfermamos.

Y van pasando los días, las horas, todos los años, sin saber a qué vivimos, sin recordar qué buscamos.

¿La felicidad? ¿La suerte? ¿El amor? ¿Ese trabajo qué te hará ser más feliz? ¿Las vacaciones? ¿El descanso? …de una vida sin sentido llena de miedo y engaño.

Volver al Ser, a la Fuente, poder ir contracorriente, sintiéndonos poderosos, disfrutando del presente.

Espíritus amorosos, recordando que vinimos por nuestro libre albedrío a sanar y a ser Amor y a derrochar mucho humor.

Risas, sueños, ilusiones, juegos, bailes y canciones. Y da igual si hoy es verano o invierno, si es de día o es de noche. Cierra los ojos, respira, sé la Luz del mediodía que alumbra cada rincón de esta santa encarnación.

Vuelve al Ser, querido humano y hazte Uno con tu hermano.

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