Entre sabios anda el juego. Yo te cuento lo que sé, tú me cuentas otro cuento.
Hay quién cree saberlo todo. Sabiondos, dicharacheros. Explicadores, maestros, charlatanes, consejeros.
Nos gusta que se nos note, que nos vean, nos contemplen. Que necesiten nuestro consejo y, si tú no me lo pides, yo igualmente te lo ofrezco.
El caso es que se me vea, se me oiga, ese es el juego. Yo te digo que sé mucho, tú sabes más, ya lo creo.
La espiritualidad hoy tiene muchos consejeros. Mirar pa’dentro es un arte, el arte que yo aconsejo.
Al final todos venimos del mismo oscuro agujero y si quieres ver la luz, limpia tus ojos primero.