No lo busques en la cruz.
No murió por tus pecados.
De hecho nunca murió, vive contigo a tu lado.
No alimentes el dolor, de una pasión inventada.
Tergiversaron a Dios, para dominar tu alma.
Búscalo en tu corazón, en los ríos y en los mares.
Busca a Dios en el Amor que no está en las catedrales.
Búscalo y lo encontrarás, no está muy lejos de ti.
No hacen falta intermediarios, esos que te hacen sufrir.
Porque Dios nunca murió, Jesús vino a darse a ti y a recordarte que tú eres igualmente así:
un trocito de la Fuente aprendiendo a ser feliz.
No, no lo busques en la cruz. Búscalo dentro de ti.