La música, la risa de un niño, un amanecer, una noche de luna llena, el abrazo que consuela, la caricia que hace temblar, la mirada que turba, la palabra que reconforta…
Eso es Dios.
Un palabra de ánimo, una sonrisa cómplice, un baile amarradito, un brindis por la vida…
Eso es Dios.
Un amigo que llama, un hijo que vuelve, una tarde de lectura, un fuego sagrado, un mar en calma…
Eso es Dios.
Y también una tormenta, y una noche de insomnio, y un volcán en erupción …
Eso también es Dios.
Y un llanto y una risa, y una emoción y una rabia, y un agravio y un perdón….
Transmutar el dolor y la ira, y calmar el corazón y escuchar tu alma.
Eso también es Dios.