Fuertes ráfagas de vida, de energía, de maravilla.
Oleadas de frecuencias, llamaradas de potencia.
Sueño, astenia y ansiedad.
Cansancio extremo, choque con la realidad.
Toma de tierra, respiro, mucho descanso y retiro.
Pocas palabras, sigilo, ojos cerrados.
Respiro.
Meditación y consciencia.
Cuidar mi cuerpo y mi esencia.
Amarlo todo y a todos.
Ser Amor de cualquier modo.
Respiro.
Y bendigo ese camino que me lleva a mi destino.
Respiro.
Y te agarro de la mano, querido Yeshua, mi hermano.
Respiro.