Es la paz el camino, no la meta.
Consigues estar en paz cuando no aprietas.
Cuando sueltas el control, cuando aceptas la diferencia.
Cuando te rindes a la vida con toda su magnificencia.
Es el camino la paz, sin más, sin menos, ya está.
Busca la paz cada día, aunque no sepas por dónde empezar.
No te pongas muchos retos, no te lo compliques más.
Suelta lastre y a las penas, dales fiesta y déjalas marchar.
Es el camino la paz, y cuando un día la sientas, ya no la vas a soltar.
Sentirás tanta dulzura, tanto amor, tanta verdad.
El día se te hará corto, la noche no existirá.
Porque la paz te recuerda que es fácil, que es la verdad.
Es el camino, la vida, la luz, Dios, la eternidad.
No busques la paz, solo siéntela y agradece que ya está.
Que la tenías tan cerca, que eres tú cuando dejas de pensar.