Yo no puedo hablar de ti, no conozco tus razones, ni tu forma de vivir, ni el porqué de tus temores..
No me atrevo a censurarte, a juzgar tus opiniones, a criticar lo que dices, a maldecir tus acciones.
Yo no soy mejor que tú, no quiero hacerte un desaire, ni lo tengo todo claro, ni me creo más que nadie.
Con mi experiencia diaria voy haciendo lo que puedo, aprendo de los errores, rectifico cuando yerro.
Yo no soy mejor que tú, no me creo más valiente. Yo cabalgo con mis miedos, cuesta mirarlos de frente.
Pero soy igual a ti, venimos del mismo sitio. La Luz que nos acompaña, bendice nuestro destino.
Nos unen las mismas cosas y los mismos desatinos, y así, caminando juntos, es más bonito el camino.