Haciendo el camino de la vida, yo me siento una contigo, pero ahora necesito distanciarme más de ti.
Y dicen que somos uno, pero a la vez somos muchos y yo no puedo seguirte, no te acerques tanto a mi.
Siendo una con la vida, te reconozco mi hermana y a la vez, te siento extraña y me alejo más de ti.
No comulgo con tu vida, no me gustan tus maneras, necesito que tus suelas, no caminen sobre mi.
Y mientras vivo la vida que elegí porque me toca, yo no comparto tus botas, no las quiero compartir.
Porque ¿sabes una cosa? nuestro destino es distinto y aunque te sientas mi hermana, yo no me parezco a ti.
A ti, aún te queda mucho, muchas risas, muchos besos, algunos buenos consejos y tus ganas de vivir.
Las mías aún siendo muchas, no se acercan a las tuyas, viví ya mil aventuras y ahora me voy a dormir.
Te deseo lo mejor, estar aquí es muy cansado, pasas de estado en estado y te cansas de vivir.
Ármate pues de paciencia y de amorosa conciencia. Yo te espero al otro lado, ya me cansé de sufrir.