Desde lejos estoy cerca, pero no puedo hacer nada.
Desde lejos te acompaño, te animo, te pongo alas.
Desde fuera estoy adentro y te siento en mis entrañas.
Desde fuera, veo tus aciertos y te alabo las hazañas.
Desde abajo, me lamento, los pies ya no me acompañan. Yo ya caminé mis pasos, como me guiaron las hadas.
Desde arriba te protegen, te liberan del mañana. Tu tienes las herramientas para salir de esta farsa.
Desde fuera, desde lejos confío y suelto la carga. Sé que todo ya está hecho. Que ya no tenemos karma.
Que tu vida, pequeñín, es para siempre sagrada. Que sabrás salir de todo. Que tu gigante te ampara. Que los ángeles protegen tu mente, tu cuerpo y tu alma