Ese ego que se enfada, que se llena de ansiedad.
Ese ego que no alcanza casi nunca a perdonar…
Ese ego que se engorda criticando a los demás.
Un ego tan solitario, tan lleno de vanidad…
Ese ego autoritario, cargadito de verdad.
Una verdad que sostiene, cuando no se aguanta más…
Un ego lleno de miedo, de rabia, de soledad.
El ego que baila solo, por no aprender a bailar…
Ese ego no es mi ego, no lo necesito más!
No me gusta, no lo quiero.
No me acompaña a viajar por este mundo de sueños, por esta vida de paz.
Por la realidad que creo, cuando me abro en canal…
Este ego no es mi ego y ya no me sirve más.
Lo gaste de tanto usarlo.
Lo perdí en una montaña.
Lo ahogué en el fondo del mar.
Me lo dejé en ese sueño que ya no quiero soñar…
Ese ego no es mi ego.
Mi ego me ayudar a andar y a ser libre y soberana
A ser buena de verdad. A quererme más que a nadie para amar a los demás.