OBSCENIDADES

Comprar compulsivamente, sin control, sin necesidad. Porque está muy rebajado, porque es bonito y ya está.

Pero no lo necesitas, no te hace ninguna falta. Tienes los armarios llenos de energías estancadas.

Pero hay que seguir comprando, aprovechando la oferta, a ver si así me amo un poco y me olvido que estoy muerta.

Me olvido de mi un ratito y de mi vida asquerosa. No sé quién soy, no me aguanto, no veo mi cara bonita.

Todo el día me distraigo, me entretengo, me disperso. Me peleo con mi sombra, no me cuido, no me quiero.

Y el sistema me propone comprar y seguir comprando. Que malgaste mi energía, que venda mi alma al diablo.

El sistema te incentiva, te tienta, te descoloca. Todo es una maravilla en este mundo de locos.

No se compra la alegría, no venden felicidad, ni paz, ni amor, ni sosiego.

No se compra la amistad, ni la salud, ni el dinero.

No compras la libertad.

Desconéctate del miedo, no alimentes tanta obscenidad.

Eres libre cuando aprendes a soltar tantos egos mal resueltos, tanta absurda vanidad

Ers libre, compañero, ejerce tu libertad.

Deja un comentario