Y casi sin darnos cuenta, hemos llegado hasta aquí. Con achaques, tempestades y mucho afán por seguir.
Nos despertamos de pronto sin almohada, ni cojín. Con sapos por todos lados, con sabor a sanedrín.
Cerramos todas las puertas, la del miedo y el dolor. No agachamos la cabeza, ni a los jueces, ni al doctor.
Compartimos la esperanza en un mundo mejor, creamos la realidad con la ayuda de nuestro ser superior.
Responsables del momento, escuchando al corazón, honrando a todos nuestros muertos, que viven en otra dimensión.
Disfrutamos del momento, confiamos en el Amor que define nuestra vida, que abraza nuestra razón. Inundamos la existencia con bondad y compasión.
Empieza la nueva era, empieza un tiempo de Luz. De ti depende mi hermano, que brille en tu corazón ❤️