Siempre hemos sido los niños despiertos y originales. Nuestro sentido común es totalmente aplastante.
Hablamos con la verdad. Sin dobleces, ni obviedades. Tenemos tanta razón y somos tan irracionales.
Somos los niños ingenuos, graciosos, impenetrables. Nunca tenemos bastante de dulces y chocolate.
No nos cansamos de risas, no nos gustan los cobardes. Evitamos que nos riñan con pataletas interminables.
Pero también a los niños nos educan para ser, obedientes y buenitos, ovejitas, corderitos. Quietos han de estar los niños, pobrecitos, de nueve a cinco y pronto lo dejarán de ser.
Pero mientras tengas niños, no desperdicies tu tiempo, aprende de los maestros que todo lo saber ver.
‘Asi no se hacen las cosas’ ‘No se hacen así las cosas’ tanto monta monta tanto. Hoy un niño vuelvo a ser.