CUANDO PUEDAS VERTE

Cuando por fin puedas verte con mis ojos, compañero, con los que yo te vi un día, sin demasiado ornamento…

Cuando llegues a mirarte como cada día yo te veo: bello, bueno, delicado, amoroso, fino, tierno.

Sin creerte una cebolla, ni un tomate, ni un pimiento. Un caballero sin capa, ni armadura, ni sombrero.

Un hombre fuerte y cabal que equivocó su camino y supo rectificar para salvar su destino.

Cuando sepas abrazarte con tus brazos de gigante y llegues a darte besos y te sientas importante. Cuando te des el permiso, a ser el mejor que nadie. A hablar sin que te pregunten. A reír sin asustarte…

Cuando te mires y veas quien vive tras esos ojos que hablan historias de amor que siempre saben a poco. Cuando cantes sin orquesta, cuando bailes sin zapatos, cuando subas las montañas sin pensar en los barrancos…

Verás quién eres realmente, quién se esconde en ese cuerpo, tan grande y grandilocuente y a la vez tan sumamente indefenso. Te quitarás la armadura y desnudarás tu cuerpo. Y abrirás tu corazón que se quedó tan pequeño, como ese niño al que un día le jorobaron los sueños.

Deja un comentario