Abrir los ojos a la vida es una nueva oportunidad para empezar cada día a ser un poco mejor. No necesitas efemérides que te lo recuerden.
El sol y la luna son tu guía.
Y el reto es una aventura, una carrera contra ti mismo. Una suerte de juego cósmico al pilla pilla.
Y tú ganas y tú pierdes, y tú recibes los premios. Tú te ganas los honores y también los desencuentros.
No hay nadie más, no te engañes, no le eches a otro el muerto. Tú tienes todas las cartas para jugar este juego.
No te hagas trampas, hermano. Todo tiene su misterio. Tú eres el protagonista de esta vida, de este cuento.
Aprovecha pues tu día, hazte más sabio, más tierno, más bueno contigo mismo, más respetuoso, más auténtico.
Escucha tu corazón, deja de ser un muñeco al servicio de un sistema que no te quiere despierto.
Recupera tu poder, se acabaron las excusas, quisiste encarnar aquí y ahora llegó la hora, de vivir en la coherencia, en honor y transparencia. De proclamar la verdad por mar, por aire y por tierra.
Ya no hay excusas amigo. Empieza a sembrar la semilla del amor que conquistará esta tierra. Se acabó la oscuridad.
Gaia te espera a la vuelta