Dicen que los animales no hablan, será que no te conocen, tu tienes pico de oro, sabes pedir, te quejas, me hablas a tu modo.
Con tus maullidos agudos, intensos, llenos de tonos. Me pides agua, comida, arrumacos, todo es poco.
Eres la protagonista, celosa de mis caricias. No te gusta compartir, ni siquiera con Margarita.
Y no te gustan los gatos, prefieres a los humanos, eres rechoncha, blanquita, pequeñita y peludita.
Estornudas y vomitas y te limpias las patitas, eres una gata atípica.
Eres divina y ahora que ya estás viejita, te doy las gracias mi gata, por vivir en esta casa y llenarnos de alegría, de pelos y de poesía