HOY HE HECHO EL BOQUERÓN

Si nunca has hecho el boquerón no sabes lo que te pierdes. Te lo recomiendo mucho, en agosto y en diciembre.

Se empieza por la mañana, no hace falta saber mucho. Sólo necesitas ganas, perseverancia y algún truco.

Boquerones hay millones pero del que yo te hablo, sólo unos pocos, bonitos, amorosos, buenos, sabios.

Es un juego, una carícia, un momento de inocencia, poder hacer con tu nieto el boquerón con paciencia.

Olvida tu condición de adulto triste y cansado, para hacer el boquerón has de estar bien preparado.

Ser ágil para nadar, no tenerle miedo al mar, disfrutar en la piscina, bucear sin descansar.

El boquerón es el arte de volverse como un niño, no hay horario, no hay cansancio, no hay reglas, sólo el amor de un niño que vive aquí y vive ahora.

Mañana no existe ni en su ombligo.

Por eso hago el boquerón en el eterno presente, sin ninguna obligación, sólo porque me apetece.

Deja un comentario