ENSÉÑAME MADRE TIERRA – Oración del Pueblo Ute

”Madre Tierra, enséñame la quietud de la hierba bajo la luz de la luna, así podré escuchar el susurro de mi corazón.

Madre Tierra, enséñame la nobleza de los animales, así puedo saber lo qué es el dolor, y elegir perdonar y ser libre.

Enséñame cómo el gusano espera hasta abrir sus alas como mariposa,
así puedo aprender a ser paciente,
especialmente conmigo mismo.

Madre Tierra, enséñame cómo cuidas de nosotros, así puedo desarrollar compasión por todos los seres.

Madre Tierra, enséñame la valentía del árbol que permanece en silencio, solo y en pie,
así puedo conocer lo que es la fuerza interior.

Madre Tierra, enséñame cómo el río se funde con el mar, así puedo descubrir el poder de la unificación.

Madre Tierra, enséñame la libertad del águila que sobrevuela el cielo, así puedo saber qué se siente seguir al corazón.

Madre Tierra, enséñame la aceptación de las hojas que mueren y caen, así puedo aceptar el natural flujo de la vida.

Madre Tierra, enséñame cómo la semilla brota en la primavera, así puedo experimentar nuevos comienzos.

Madre Tierra, enséñame cómo la nieve se derrite, así puedo recordar el gran propósito de mi existencia.

Madre Tierra, enséñame cómo los secos campos reciben la lluvia, así sabré de la bondad cada día”

Rezo del Pueblo Ute .

EL ESPEJO

«El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque te ve» (1)

¿Quién es esa que te mira? ¿Quién es esa que te ve? Puede ser que seas tú misma… Tal vez, quizá, podría ser.

Los ojitos se entrecierran, el cuello se empieza a encoger, y el cabello que era oscuro, cada vez más blanco se ve. Te miras en el espejo y crees que te puedes ver, que eres la misma de siempre, esa niña, esa mujer…

Pero la piel no es la misma, ni tu voz, ni siquiera tu tez, solo tu SER permanece y hoy ya lo puedes VER. Se cayeron las caretas, se murió la estupidez, hoy te sientes más ligera aunque peses más que ayer.

El espejo nos devuelve la mirada que tú ves y el ojo que ahora estás viendo es el mismo que fue ayer, ese que un día vio el mundo y se enamoró de él. El ojo que vio a tu hijo y se reconoció en él, el ojo que vio a tu madre un día desaparecer. Ese ojo que mañana cerrarás para no volver.

El cuerpo es ese envoltorio al que nos aferramos bien, con el tiempo y una caña me independizaré de él.

(1) Juan de Mairena – Antonio Machado

DIA DE RETIRO

Cuando sientes el No Tiempo sabes que todo es perfecto. No existe la prisa, ni el descontento.

Contar años, horas o días resulta una tontería, sólo se oxida mi cuerpo, la carcasa de mi aliento.

Yo me siento como nunca, como siempre, como ayer. Me reconozco, me amo, me miro y me quiero ver.

Mi cuerpo se va encogiendo, se arruga, se hace pequeño, mientras mi alma se ensancha y mi corazón se agranda.

Y no le temo a la muerte como tampoco a la vida, pues ambas son mis mejores amigas.

Con la vida experimento, huelo, toco, vivo, siento, mientras me acerco a la muerte con fe y mucho desconcierto.

No sé que habrá al otro lado, nadie lo sabe hermanita, pero estáte bien segura, será una muerte bonita. Merecemos lo mejor, nos lo estamos trabajando, jugamos a ganador, bien nos lo estamos ganando.

Así que no le tengas miedo y aprovecha bien el dia, mira qué azul está el cielo, canta alguna melodía. Los pájaros no se cansan de hacerlo todos los días.

Y vuela como el halcón que no le teme a las nubes, o como aquel ruiseñor.

No importa que vueles alto o lo hagas bien bajito, lo importante es intentarlo.

Remonta el vuelo hermanito. Ésta vida es un regalo, busca el lado positivo.