UN CUENTO

Voy a contaros un cuento

Había una vez un niño que nació libre.

Eligió a sus papás entre los mejores papás posibles que un niño pudiera tener: jóvenes, sanos, bellos en su alma y en su cuerpo, inteligentes, sabios y bondadosos.

Tuvo tanto acierto en su elección que los nueve meses que estuvo en el útero de su mamá, se los pasó jugando y bailando de alegría por tal acertada elección. De padres sabios, hijos sabios naturamente y el bebito nació en un suspiro una soleada mañana de primavera.

Lloró poco y durmió mucho durante sus primeros dias de vida. Enseguida empezó a alimentarse de la leche mágica y sagrada de su mamá y comenzó a crecer en tamaño y sabiduría.

Nació libre como os he dicho y eso significa que nunca recibió palabras o actos desagradables. Su educación fue consciente y su crecimiento emocional prosperó gracias a las infinitas muestras de amor de todos los que coincidían con él en el camino de la vida, sobre todo gracias al cariño y amor de sus queridos papás.

Vivió feliz e hizo feliz a cuántos se cruzaron en su camino y se hizo mayor sin apenas darse cuenta, conservando su inocencia y su espontaneidad.

Cuando su cuerpo empezó a oxidarse por tanto como hubo respirado y vivido, se sentó debajo de una higuera y mirando al cielo, volvió a agradecer por el regalo de la vida. Se despidió de los árboles y de las flores, acarició a sus gatos y escuchó a los pájaros que le cantaban mientras iba cerrando los ojos.

Y se durmió para toda la eternidad.

ORA ET LABORA

Te levantas con el sol y agradeces por el nuevo día. Respiras!

A continuación te preparas un rico desayuno, y agradeces por el alimento. Respiras!

Después estiras tu cuerpo y te aseas un poco y….respiras!

Y te dispones a trabajar agradeciendo por la posibilidad de hacerlo, sin carga, sin esfuerzo, sin trabajo. Respiras!

El trabajo debería ser satisfactorio y tranquilo. Debería servir para hacernos felices y mantenernos ocupados en lo que nos gusta. Debería ser creativo. Dicen que el trabajo dignifica, mejor diría que el trabajo te permite satisfacer tus necesidades básicas dentro de una sociedad en la que todo se obtiene con dinero. Más allá de eso, la vida debería vivirse sin horario ni trabajo.

Una vida larga, sin prisas ni enfermedades, sin enfados, sin competiciones….Una vida para la contemplación de la vida. Una vida para ganar el tiempo perdiéndolo. Una vida para disfrutar de las estaciones y las puestas de sol. Para celebrar el nacimiento de las flores y las caídas de las hojas, para sumergirnos en el mar y escalar las montañas. Para comer lo que la tierra nos regala y jugar con los animales.

Una vida para descubrir nuestros dones y desarrollar nuestros talentos.

Una vida para amar a nuestros hijos y enseñarles a vivir en libertad.

Una vida sin miedo.

Una vida llena de vida.

EL APLAZAMIENTO DEL OLVIDO

Altiva y altanera te manejas bien

Te envidian, te desean, te quieren poseer

Si llegas de improviso eres difícil de creer

Si lo haces poco a poco, fácil de merecer

Eres la bienquerida, la deseada, la infiel

No obstante duras poco, sabes desaparecer

El dia menos pensado ya no existes, y cual fantasma te diluyes y no te ven

La fama es un suspiro, no tiene dueño, no ES

Alimenta a tu ego, pero no forma parte de tu SER