EXPERIMENTO

Yo no quiero estar aquí, aquí no hay nada

Todos se fueron. Me dejaron lejos

La luz se apagó, el cielo se hizo denso

El sol que me alumbraba se olvidó un espejo

Yo no quiero estar aquí, aquí no hay nada

Las luces de los faros se ven a lo lejos

Algun día vendran y me iré con ellos

Del lugar de donde vengo, donde yo fui eso:

Faros luminosos, brillantes espejos,

Cálidos lugares, canciones y versos

Todos están juntos, nadie está disuelto

Las voces se unen, los cuerpos son tiernos

No habrá más tristeza, solo muchos rezos

De voces antiguas, de sabios y viejos.

EL PALACETE

Amplio espacio del hogar, hogar de luz y de vida.

Llegaste, hogar, de improviso para apaciguar las penas, para borrar las heridas…

Hogar que te desmelenas, me acoges y me adivinas.

Hogar que estás sólo a veces, que solo me desanimas, pero que cuando estás lleno, sabiamente me cobijas.

¡Ay el hogar de mis sueños, también de mis pesadillas!

Dulce hogar hecho de ensueños, de soledades y envidias.

Hogar sin hijos pequeños, mucho hogar y pocas risas.

Quiero encontrar un hogar que esté hecho a mi medida, donde no me falte nadie, donde no sobre una brizna de verde, de rosas rojas, de almendras y buganvilias.

SURFEANDO

….Y cuando llegue la ola, no la embistas de cara, mejor déjate llevar por ella, acompáñala, aprende a surfear.

Algo así leí en uno de tantos libros de autoayuda que poco ayudan. La experiencia es personal. Cada uno sortea las vicisitudes de su vida como puede. Nadie calza los zapatos de otro, el camino lo hacemos en solitario. A veces, algunos tenemos la suerte de compartirlo y transitarlo en paralelo con otro ser. Seguramente antes de llegar a este planeta así lo habíamos pactado. Tal vez los personajes que representamos la tragicomedia de la vida ya conocíamos todas las cosas por las que íbamos a pasar, todos los problemas, las alegrías, las penas, la familia, los amigos, los enemigos, los padres, los hijos… A lo mejor sólo se trata de aprender a sortear obstáculos, a entender que somos meros participantes de un juego de aprendizaje lleno de pruebas a veces incomprensibles. Quizá es todo tan sencillo que nuestro sinuoso cerebro no puede entenderlo. Y nos pasamos la vida buscando respuestas a preguntas imposibles. La Vida es un regalo, una oportunidad de aprendizaje. Un lugar de experiencias para sanar, en compañía o en solitario, cada uno lo sabe, cada uno es su maestro, su mejor amigo y su peor enemigo. Somos una isla en medio de un archipiélago de seres en busca de equilibrio.

Seguiré surfeando….

GRAZIE MILLE

Mi cuerpo es un termómetro,

Se calienta y se enfría

Se agita, se acelera, y se vuelve a enfriar.

A veces descontento, inseguro y rabioso

Más veces es sensato y ecuánime y sagaz

Ti accetto di ogni modo

He imparato a vederti,

Ti voglio come sei, non posso far di piú

Per questo ti respetto e ti dico mille grazie

Per essere acanto e non lasciarmi mai.