ÉCHALE UN PULSO AL MIEDO

A fuego, metido dentro, incrustado en tus entrañas. Te han metido tanto miedo que ni eres tú cuando hablas.

Es un muñeco de trapo, una sombra, un garabato. El fantasma de ti mismo, una ficción, un abismo.

Habla por boca de otros, no sabe lo que se dice, el miedo ha tomado cuerpo y en ti ha echado raíces.

Y yo no puedo hacer nada, viajo en otro vagón, en el vagón donde el miedo no cabe en ningún rincón.

Ya le gané la partida, desmoroné su valor. El valor eres tú mismo, cuando eres puro amor.

El amor contrario al miedo, cuando tomas el control, cuando actúas y confías en tu más pura intuición.

Yo no puedo contagiarte, te inocularon terror y tendrás que despertarte de ese miedo aterrador que ya ha invadido tu cuerpo, tu mente y tu corazón.

No me gustaría morirme sin celebrar la ocasión de ver a todos los hombres libres de tanto dolor.

Despojados de ese miedo que no les deja vivir, esclavos de los que siempre quieren hacerte sufrir.

Soberanos, libres, vivos, seres con todo el valor. Sabedores de su fuerza, con el poder del mismo Dios.

FELIZ NAVIDAD

Un regusto de amargura, de mentira consentida, de sueños jamás cumplidos, de ilusiones desvalidas.

Celebraciones y gastos, canciones, luces, comida. Regalos, no das a basto de familia y pesadillas.

Hemos perdido el oremus, se nos ha ido la pinza, la sociedad de consumo, te consumirá a ti misma.

Despierta de tanta falsa felicidad obligatoria. La naturaleza sabia no sabe si es navidad, no se disfraza de paje para engañar a los demás.

No necesita rituales para saber dónde está, si es domingo, jueves santo, nochebuena o navidad.

Te deseo que celebres esta santa navidad con conciencia, amor al prójimo, paciencia y mucha humildad.

No derroches el dinero, come poco y reza más. Da las gracias, mira al cielo.

Feliz, feliz navidad.

EN ESA LÍNEA DE TIEMPO

En esa línea de tiempo, en la que todo está bien. Donde está todo ganado, sin nada más que perder.

En ese tiempo perfecto, en el futuro que es hoy, donde no existe el pasado. Donde vive mi otro yo.

Donde no tengo memoria, donde solo el corazón toma el mando de la historia, donde cumplí mi misión.

En esa línea de tiempo, ahi es donde estoy hoy. Sin más miedo, ni lamento, donde somos más que dos.

En esa línea de tiempo, ya cumpliste tu condena, y de ahora en adelante desaparecen las penas.

En esa línea de tiempo, allí quiero yo morir, con la paz que me merezco, con el don del buen vivir, amor en el corazón y  Dios cuidando el jardín.

ETERNAMENTE

Yo te quiero eternamente, sin principio ni final. Como se quiere a la Fuente, como las gotas del mar.

Te quiero a pesar de todo, a pesar de ti y de mi. Del pasado, del presente, de lo que está por venir.

Yo te quiero sin la mente, te quiere mi corazón, no tendría que quererte, como dice la canción.

Y no doy explicaciones, no quiero tu bendición. El amor que nos tenemos no tiene uso de razón.

Se conjuga en el presente, viene de vidas pasadas, el pasado que nos une tiene sanadas las alas.

Y hoy volamos libremente, sin culpas y sin castigos. Hemos cumplido de sobra la condena que sufrimos.

Eternamente te quiero, como quiero al padre sol, como me quiero a mi misma, a mi familia y a Dios.

FELIZ CUMPLEAÑOS

Y te vas viendo y te miras y crees que no pasa el tiempo, porque el tiempo es un fantasma que te va poniendo viejo.

Y se te hunden los ojos, y se te arruga la piel y esa niña que pariste hoy ya es toda una mujer.

Y la miras de reojo y no entiendes qué pasó: en su útero sagrado está creciendo su amor.

Nacer, crecer y parir, amar, soltar y morir. Es un milagro la vida. Es energía sin fin.

Consciente y agradecida hoy ya me voy a dormir. Hoy mi niña cumple años y yo la siento feliz.

A MI HERMANITO MENOR

A mi hermanito menor, al que no le pongo cara,

el que vive en una flor en el jardín de mi casa.

A mi hermano más pequeño, ese que nunca jugó.

El que no discutió nunca, ni nunca jamás creció.

Mi hermano, el que no nació.

Mi hermano el que no tiene nombre,

quien no tuvo funeral, ni pañal, ni biberones.

Manuel, Antonio o José, ese hermano que no fue.

Un espíritu fugaz, un ser espiritual,

ese niño que partió hacia un destino mejor.

Hoy te siento y te recupero, hoy venero tu recuerdo.

Mi hermano está en mi interior, en mi clan, en mi dolor.

Hoy te suelto, hermano bello.

Vuelve al lugar de los sueños y danos tu bendición.

Gracias hermano menor. Agradezco tu misión.

DE UNA EN UNA

Haz las cosas de una en una, no te vayas a estresar.

Un pasito para adelante y ninguno para atrás.

No es tiempo de muchas prisas, no te agobies que es peor.

De una en una, despacito, se vive mucho mejor.

No seas tan exigente, disfruta más, toma el sol.

Respírate cada día y bendice tu esplendor.

Conéctate con la tierra, camina, saluda al sol.

Habla con todas las plantas, agradece su dulzor.

Y cálzate los zapatos para caminar amor.

El mundo te está esperando, toma el color de esa flor

que se sabe bendecida, sin hacer nada mejor.

Ser, Estar, vivir la vida en el momento presente

sin pensar en el futuro, sin llorar por los ausentes.

De una en una, agradecida, honrando cada pasito,

soy una estrella divina, viajando hacia el infinito.

EL TIEMPO ESTÁ EN TU MEMORIA

No puedes tocar el tiempo. El tiempo no tiene forma.

No puedes medir el tiempo. Corre, salta, se transforma.

El tiempo es escurridizo, te hace un guiño y se deforma.

Se hace pasar por tu amigo, te engaña, no se conforma.

Y no te tiene respeto, te maltrata y él se engorda.

Es burlón y consentido, malcriado, presumido,

antipático, engreído, un psicópata perdido.

El tiempo es un impostor, con cara de ángel caído.

No existe, no tiene cuerpo, no habita en ningún lugar.

El tiempo es una mentira, sin principio, ni final.

No puedes tocar el tiempo, él no se deja tocar.

Se hace el muerto, resucita, nunca sabes dónde está.

No existe el tiempo, querido, no ocupa ningún lugar.

El tiempo está en tu memoria y nunca te va a soltar.

Hasta que de pronto un día lo dejes de alimentar.

Se irá por dónde ha venido y te podrás liberar.

YO NO VIVO EN LA CIUDAD

Noche de ruidos y voces, de risas y de sirenas.

De ambulancias y de coches. De basura en las aceras.

Esas noches de ciudad que no me dejan dormir.

Entre tanta oscuridad no me puedo resistir a agradecer por mi suerte,

por mi gran buenaventura, por haber sido valiente y dejar esta locura.

Ya no vivo en la ciudad y la ciudad a mí me abruma.

No entiendo tanto ruido, tanto asfalto, tanta bulla.

Tantas idas y venidas, tanto correr y sufrir.

Tanto viejo maloliente, tanto pobre sin vivir.

Yo no vivo en la ciudad, y no extraño su ajetreo,

prefiero la soledad de mis gatos y tu perro.

Yo no vivo en el lugar donde hay más coches que niños.

Donde para ir a aparcar tienes que pedir permiso.

Y gastar, siempre gastar. La ciudad es lo que tiene.

No se puede respirar y tienes que ser un héroe.

Trabajarás a destajo hasta que llegue la muerte.

Yo no vivo en la ciudad, y aunque te parezca extraño,

prefiero la soledad, que me llamen ermitaño.

«La ciudad no es para mí» y no quiero convencerte,

para gustos los colores, sigo con mi buena suerte.

Te deseo lo mejor y que muy pronto despiertes.

LA NUEVA HUMANIDAD

La nueva humanidad se llama Bruno y Theo.

La nueva humanidad se llama Jan y Ennio.

La nueva humanidad: Ian, Garbí, Mila, Lluna,

Irene, Ester… niños eternos.

Soles que vienen desde otros tiempos.

Luces brillantes, tiernos, perfectos.

Seres que alzan sus alas al vuelo, tienen a Dios velando sus sueños.

Son nuestros niños, los que vinieron a perfumar el mundo con olores nuevos.

A teñir el cielo de colorines, a cantar nanas, a contar cuentos.

No tienen karma, no tienen miedo, son los que fuimos aún sin saberlo.

Los que nacimos para contarlo, para vivir en un mundo nuevo.

Gracias a ellos y a los que nos precedieron, la nueva humanidad está alzando el vuelo.