SIENTO EL LATIR DE TU SAVIA

Siento el latir de tu savia, escucho tu bendición. Me acaricia alguna araña y me susurra una flor.

Juego con las telarañas que aún hay en mi corazón y perdono las afrentas procurando ver el sol.

Y me sacudo las penas y respiro más perdón y me retiro hacia dentro donde sólo encuentro amor.

Y agradezco y agradezco y agradezco la ocasión de seguir agradeciendo, de dar las gracias a Dios.

DESDE ESTE CEDRO SAGRADO

Desde el presente al pasado, desde el futuro al presente, sintiendo el Hoy y el Ahora y el Mañana intermitente.

Desde este Cedro sagrado donde el ayer es presente, agradezco este legado que Jesús le hizo a su gente.

Desde este lugar precioso donde el mundo se detiene, donde el viento habla bajito para dormir a la mente.

En este suelo fecundo, en el lugar donde siempre quise descansar un día cuando aún era simiente…

Aquí, donde todo fluye, donde nada ya te hiere. Donde el dolor se transmuta, donde no existe la muerte.

En esta tierra bendita, llena de historia y presente, aquí respiro la vida y agradezco por mí suerte.

PRUDENCIA

Resulta arduo difícil callar ante la imprudencia. Maestros tiene la Iglesia y tú eres aprendiz.

No obstante es interesante escuchar al que más sabe cuando no calla y se sabe el más listo del sanedrín.

La prudencia es ese arte que Gracián recomendaba y casi nadie practica.

Obsoleto anda el muy pobre en este mundo de orbes y experiencias espirituales.

Cuando das un paso atrás, cuando callas y te apartas, cuando relajas la espalda y te tapas los oídos…

Ya no escuchas el ruido.

Sé prudente amigo mío, aunque te cueste la vida, aunque duela la barriga, aunque te cueste un montón.

Sé prudente y al final, escucharás esa voz, que desde el fondo del alma, te dejará estar en calma, ante tanta distracción.

En silencio, desde lejos, deja ya de dar consejos, ocúpate de ese viejo que habita en tu corazón, del niño que no respira, del adulto que castiga, del maestro que se retira y abandona su misión.

Sé prudente hermano mío y el resto déjalo a Dios.

DECRETO

Desde el corazón de la tierra ultrajado, homenajeado, desvirtuado, vituperado, vapuleado, adorado, añorado, idolatrado…

Desde mi corazón sanado, conectado, agradecido, conectado…

Decreto Luz, Paz, Amor, Conciencia para todos los seres que hemos recibido el regalo de pisar esta tierra.

Decreto sabiduría, decreto filosofía, decreto armonía y ética y estética.

Decreto silencio y reflexión, decreto absoluta manifestación.

Decreto porque Puedo y Sé y Actúo. Decreto porque tengo Poder y Conciencia de Unidad.

Decreto desde mi Libertad.

Decreto desde el Amor que Soy, Hoy y Siempre por los Siglos de los Siglos.

Amén 🙏

VIVE TU MISIÓN

No es casual que estés aquí. No es el azar quien te trajo. Tú elegiste estar aquí, aunque a veces cueste un rato.

Y lo hiciste por amor y por vivir la experiencia de experimentar la vida con tu divina consciencia.

No lo olvides, bello ser, no estás aquí de visita. Tienes una gran misión, no la pierdas más de vista.

Aventuras vivirás, en servicio y compasión. Vive tu misión, hermano, con paz y con gentileza. Con amor, con humildad y congruencia. Disfruta de la función, hasta el final de la fiesta.

Eres un trozo de Dios, eres un mago, un creador. Eres el protagonista de la más grande experiencia.

Así que con humildad, con alegría y paciencia, continua tu misión.

Eres una eterna esencia, eres Dios mismo encarnado.

Agradece tu misión y disfruta la experiencia.

CON TODO LO QUE SÉ AHORA

Con todo lo que sé ahora, con todo lo que he aprendido, me gustaría poder volver a ser siempre un niño.

Para perder ese miedo que me tragué sin pedirlo, para domar ese ego que engordé por el camino.

Con todo lo que sé ahora, volvería a comenzar, segura de que lo haría absolutamente igual.

Porque se aprende de a poco, no hay tiempo para ensayar. No importa lo que viviera, siempre volvería a empezar.

Con lo que sé y he vivido, con lo mucho que aprendí, desharía ese camino que me conduce hasta mi.

Y me abrazaría más y me cantaría para dormir y perdonaría las cosas que nunca me perdoné a mi.

Con lo vivido me haría un pastel de cumpleaños y apagaría las velas y desharía los años.

Para volver a empezar y volverme a equivocar. Porque vivir sin errar es morir sin disfrutar.

CUANDO NO TIENES PRISA

Cuando no tienes prisa, llegas pronto a los sitios. No corres, no hace falta, todo es lento y bonito.

Si ya no tienes prisa, no se acelera el pulso, ni el corazón se agita, y no pierdes el rumbo.

Porque no tienes prisa, y nada es importante, sólo vivir la vida sin ganas de que acabe.

No hay prisa, ni carreras, ni nervios, todo es amable.

Tú controlas los tiempos, y el tiempo se hace aire

Cuando no tienes prisa, cuando esperar es un arte, respirar se hace fácil, te vuelves insondable.

El sol te guiña un ojo, la tierra es más amable…Cuando no tienes prisa, ya nunca llegas tarde.

Cuando no tienes prisa, llegas con Dios a Marte.

EL SILENCIO SE HACE TRINO

Entre el mirlo y el gorrión, la tórtola, el ruiseñor y el vencejo. Voy tejiendo la tarde de sonidos, disfrutando del momento.

Escuchando a la curruca, al arrendajo y al mosquitero. Me enamoro de la urraca, de la abubilla, del petirrojo y el carbonero.

Bailo con la golondrina y canto con el jilguero. Me subo en una paloma que me lleva al séptimo cielo.

La oropéndola me acuna junto al pardillo pequeño. El pinzón juega a las cartas, la lavandera al misterio.

Y así me paso las tardes entre cantos de pájaros viejos, de sabios con plumas largas, con colores siempre nuevos.

El estornino me mira junto a su amigo el zarcero, y se ríe el escribano y me enamoro de todos ellos.

Hay mil pájaros cantando y yo me fundo con ellos.

El silencio se hace trino, la tarde se va muriendo, y el cernícalo me anuncia que la luna está saliendo.

ESOS OJOS QUE TODO LO SABEN

Esos ojos que todo lo saben, esos ojos que todo lo ven. Ojos de sabiduría, de inocente candidez.

Esos ojos tan antiguos a pesar de ser bebé, que conocen los secretos, que saben lo que hay que hacer.

Son los ojos de mi nieto, ojos de infinito amor y de ternura infinita. Los ojos de un ruiseñor que se ha convertido en niño para mirarte mejor.

Theo el mago, el exquisito. Theo el niño ruiseñor. El deseado, el prometido. Theo, el hijo del amor.

Tu risa sana las penas, tu rostro  es como una flor. Huele a cereza y a lima, huele a manzana y a sol.

Hablas sin tener palabras, miras, como mira Dios. Theo, el nieto de mi alma, gracias por tu Ser, mi amor.

Agradecida a mi hija y a su querido varón, porque han traído a esta vida a un alma que es puro Amor.

Dios os bendiga, queridos y os colme con lo mejor. Os espera el universo, así lo decreto yo.

ETERNA ESENCIA

Eterna esencia encarnada, me siento y así lo digo.

Proclamo a los cuatro vientos mi condición de ser vivo.

Libre, feliz, consagrada a mi camino,

que es una misión sagrada, una meta y un destino.

Eterna esencia divina, hija de Dios y del Sol,

compañera de las nubes, hermana de cualquier flor.

La Ley Natural me acoge y protege mi Valor.

Soy libre, soy soberana. Y merezco lo mejor.

Eterna Esencia encarnada voy cumpliendo mi misión.

No miro atrás, no hace falta. Mi futuro lo hago yo.

Desde la paz y la confianza, desde mi Ser Superior

Camino con esperanza, con fe y con mucho Amor

Decreto Luz y Abundancia. Decreto Verdad y Paz

La Ley Natural me ampara. Protege mi caminar.

Soy la Luz Soy la Verdad, soy la hija de la divinidad.