DÁNDOLE VUELTAS AL TARRO

Que vivimos dentro de un domo, no me cabe la menor duda. Que la tierra no es redonda y nadie pisó la luna.

Que nos han mentido en todo y que nos siguen mintiendo, que como yo no me ame, aquí nadie ama ni a su perro.

Que las castañas calientes las has de calentar tú, que si te caes te levantas y si te ayudan, mejor.

Pero el camino que tú andas es personal, solitario. Hoy te crees un tonto l’haba y mañana el más listo del barrio.

Que esta vida es una juerga, un musical, un teatro. Vale más que te diviertas y salgas al escenario.

Porque en cuanto te des cuenta te mandan al otro barrio.

CONFIANZA Y PACIENCIA

Con fe y con mucha paciencia nos vamos haciendo sabios. Trabajando la coherencia, respirando el miedo, controlando al ego, con disciplina, sin descanso.

Cual rutina repetida, como te lavas los dientes y te bañas cada día. Concentrados, conectados, convencidos, consagrados a nuestra misión sagrada, la que nuestra alma demanda.

Para eso hemos venido, aprendiendo cada día, multiplicando el amor, la compasión, la alegría.

E l abrazo, la palabra que acaricia, la sonrisa que te cuida y el cariño que te mima.

Nada más tiene sentido. Somos el amor divino.

Y vinimos para eso, dar amor es nuestro mayor progreso.

Con compasión, con paciencia, y con la total certeza de que cumplimos el trato. Recordar nuestra misión, es nuestro triunfo mayor.

VOY A SEGUIR CREYENDO – Atribuído a Mahatma Gandhi

Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza.

Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio.

Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan.

Voy a seguir hablando de paz, aún en medio de una guerra.

Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad.

Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.

Y seguiré gritando, aún cuando otros callen.

Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas.

Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.

Y regalaré motivos de alegría donde sólo haya tristezas.

Invitaré a caminar al que decida quedarse.

Y levantaré los brazos a los que se han rendido.

Porque en medio de la desolación, siempre habrá un niño que nos mirará esperanzado, esperando algo de nosotros.

Y aún en medio de una tormenta, por algún lado saldrá el sol y en medio del desierto crecerá una planta.

Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y una mariposa que nos brinde su belleza.

LOS NIÑOS NO TIENEN PRECIO

No tienen precio los niños, tienen el mismo valor. Pero en este mundo indigno no se actúa con honor.

No siempre vales lo mismo, depende de tu nación. Si naciste pobre o negro, palestino o ucraniano, ruso, búlgaro o rumano, catalán, chino, español.

Es vergonzoso, indecente, nos causa rabia y dolor. No consentimos un mundo que separa, discrimina. Te salva si eres divina, te humilla sin ton ni son.

Con los niños se comercia, se les mata la inocencia. Se utilizan, se desprecian. Su dolor es mi dolor.

Oremos pues por los niños. Por esos niños que fuimos, oremos por nosotros mismos cuando perdemos el timón y olvidamos el camino que conduce al corazón.

Recuperando a mi niño hoy te miro y veo a Dios.

DESENCUENTROS

Por diferentes caminos a veces hemos de ir.

Nos une el mismo destino, las mismas ganas de vivir.

Pero a veces es la vida la que obliga a decidir: tú avanzas por una vía por la que yo no puedo ir.

Y no importa, tampoco es grave, y siempre habrá solución.

El amor que aquí nos trajo no conoce la traición.

Avanzamos por la ruta que señala el corazón, a veces es más angosta, a veces causa dolor.

No importa, no es importante, el medio conduce al fin y el fin es vivir la vida como nos haga más feliz.

Confía en ella cada día, no te canses, sigue así…

Despacio y con alegría, con confianza has de ir, porque nunca dijo nadie que fuera fácil vivir.

RIÉNDONOS DE LA RISA

Te traje a este bello mundo, sin tener mucha experiencia. Te enseñé lo que tocaba según mi propia conciencia.

Me equivoqué en muchas cosas y te amé más que a mí misma. Me hice vieja perdonando, tantos dogmas, tantas prisas.

Del colegio, hasta el trabajo, desde agosto hasta diciembre, fueron pasando los años y te fuiste haciendo fuerte.

Y hoy te veo y te bendigo y me siento agradecida, ser tu madre es un regalo, verte es creer en la vida.

Saber que lo lograrás, que encontrarás el camino, para vivir en la paz de tu corazón divino.

Escucharte y escuchar a tu alma limpia y pura, que te susurra al oído: ser feliz es la mayor aventura.

Y, si aún no lo has logrado, empieza de nuevo, hija. Se aprende de los errores, si la cagas, rectificas.

Te perdonas, me perdonas, nos perdonas y, sin prisas…nos tomamos de las manos riéndonos de la risa.

TRABAJAR

Y no sirve para nada y es una pérdida de tiempo, trabajar todos los días para servir a su dueño.

Y ya no tiene sentido y te cansa y te deprime, el trabajo es un castigo, el invento más baldío.

Con caras de malas pulgas, madrugando y bostezando, amontonados, a oscuras, van los pobres trabajando.

Corriendo sin saber cómo, ni para qué, ni hasta cuándo. Trabajando sin descanso de la cuna hasta el cadalso.

¿Y para qué? ¡Digo yo! Para no tenerte pensando que eres rico sin saberlo, que eres sabio, que eres guapo.

Que si te quieren cansado es para que no valgas tanto.

Que si te cansas, entonces, mirarás para otro lado.

Y jamás te darás cuenta que te necesitan esclavo.

YO NO CREO EN LOS MILAGROS, YO LOS CREO

Trabajar en uno mismo, es trabajo de valientes. Para curar las heridas, primero tienen que escocerte.

Y así milagro a milagro, vamos creando imposibles. Los milagros que creamos son del todo incomprensibles.

No te los puedo explicar, no los podrás entender, los milagros no se compran, no se contagia la fe.

Trabajar en uno mismo es un trabajo cansado, tienes que estar bien atento y mirar a todos lados.

Te acechan y te interceptan, te critican y desprecian…

No es de cobardes tampoco, de flojos y perezosos.

Trabajar en uno mismo es un trabajo precioso.

Te remuneran con milagros de lo más asombrosos .

Y vas entonces por libre, ya no tienes referencias, rompiendo todos los moldes, todo es nuevo en tu experiencia.

Confianza, contundencia, paciencia y perseverancia, trabajar en uno mismo es tu misión más sagrada.

EL CHAFA GUITARRAS

Ese amigo que te anima cuando más lo necesitas. La frase que te hace falta y te alivia un poco el día.

La palmadita en la espalda para darte un empujón y que caigas al barranco de la desilusión.

Son esos ‘chafa guitarras’ que no quieren alegrarte, que buscan los inconvenientes por detrás y por delante.

Que se alimentan de dudas, de malos rollos y enfados. Que te contagian sus miedos, envueltos en papel de regalo.

Que te aconsejan con gusto, son expertos, son sesudos. Conocen bien la teoría, para amargarte la vida.

En modo supervivencia viven sin mucha alegría, por eso si les preguntas todo es una porquería.

No se miran hacia adentro. No se permiten el juicio. Echando pelotas fuera, se olvidan de sus prejuicios.

Alimentan al oscuro, a esa parte oculta y necia que no sirve para nada, que no te aporta conciencia.

Abraza al ‘chafa guitarras’, rodealo de compasión, ilumina su otra cara y échale un poco de humor.

Son frágiles, son pequeños, son un trocito de Dios, que olvidaron los misterios cerrando su corazón.

Ámalos, tenles paciencia, envuelvelos en amor, y verás que poco a poco se deshará su caparazón.

YO SOY LA LUZ DE MI VIDA

Entre eclipses camino de la nueva era de Acuario.

Disfrutando de este sol, de esta tierra y este viento.

Conversando con las nubes, cabalgando con el tiempo circular,

interminable, espectacular, eterno.

Agradeciendo el momento, la libertad, el discernimiento.

Abrazando el corazón que aún hoy me sigue latiendo…

Decreto paz y armonía, salud y filosofía.

Amor por todas las cosas, paciencia para la mente

Y bendiciones supremas para todos los seres de esta bella tierra.

Yo soy la luz de mi vida

Yo soy el amor sin miedo

Yo soy la paz que deseo

Yo soy

Y así lo decreto🙏