HE VENIDO A CONCILIAR

Yo he venido a conciliar el horror con la bondad. He venido a perdonar, a sanar y a recordar. Yo he venido a este planeta con una misión sagrada, no pretendo que la entiendas, para mí también es rara.

Pero para eso he venido, a unir lo tuyo y lo mío, a SER con letras mayúsculas, a AMAR sin poner minúsculas.

He venido con las ganas de sanar a mis hermanas, de abrazar con mil abrazos, de dar besos a destajo.

He venido porque creo en el hombre verdadero, en la fe y en la esperanza, en la Luz que nos ampara.

Tengo el don de unir lo malo, con lo bello y lo sagrado . De deshacer la maldad, de volver a la unidad.

Somos Uno en el amor, en la vida y el dolor, y también somos la Luz que brilla en la oscuridad , porque tú eres la criatura, de la Luz, la Vida Pura. La Conciencia, la Bondad, Amor, la Eternidad.

EL FINAL DEL TIEMPO

El tiempo es circular, el tiempo verdadero, el tiempo de los maestros, nunca termina ni comienza.

Tampoco es el tiempo del eterno retorno de Nietzsche, ni el tiempo perdido de Heráclito. Ni siquiera el tiempo que me tomo yo en escribir con algún sentido lo que pasa por mi mente dual.

El tiempo ni siquiera existe. Es una invención del hombre para controlar al hombre. Para hacerlo esclavo y dependiente.

Más que de tiempo me gusta hablar de ciclos. Como los ciclos de la naturaleza que se suceden amablemente, suavemente, inexorablemente, en una suerte de danza: nacer, crecer, dar fruto, madurar, decaer y morir…para volver a empezar con más fuerza si cabe, ayudada del viento, del agua y el sol.

Así nosotros nos vamos moviendo sin darnos cuenta apenas, midiendo en tiempo artificial lo que simplemente es un ciclo vital

Si fuéramos conscientes de eso, nuestro ‘tiempo ‘sería sagrado, ritual, consciente, presente.

Podríamos vivir en el Aqui y Ahora de cada ciclo disfrutándolo, conociendo su caducidad, como le ocurre al almendro y al naranjo, al granado y a la higuera.

Bendiciendo cada ciclo, aprovechando sus frutos y agradeciendo por la experiencia.

El tiempo lineal es una suerte de engaño inventado por el hombre para que, siempre y sin remedio, vayas corriendo delante de tu sombra y nunca llegues a alcanzarla.

El SEÑOR DE LOS MIL NOMBRES

El señor de los mil nombres, ése que no tiene edad. El que camina despacio, sin parar hasta el final. El que saluda de lejos, no le gusta conversar. El hombre de los mil nombres, el sabio de este lugar.

Me lo cruzo cada día sin querérmelo cruzar, él me mira con sus ojos cargados de humanidad.

No quiere decir su nombre, ni tampoco su longeva edad, él es uno con la vida, no se deja fotografiar.

Tal vez ni siquiera existe, tal vez es sólo una aparición, un fantasma en este tiempo donde todo es confusión.

Aparece de la nada, no sabes a dónde va, parece que nunca llega dónde tenga que llegar.

El hombre de los mil nombres, ése que conmigo va. Lo abrazo con toda el alma, mi alma contigo está.

TENEMOS UNA MISIÓN

Amigo, hermano del alma, cómplice de mis aventuras,

tenemos una misión, una misión limpia y pura.

No estamos aquí de paso, cada día un nuevo reto,

no fue fácil al principio y doy las gracias por eso.

Porque después, porque ahora, contigo la vida es fácil,

cada día es un regalo, cada día una nueva locura.

Tienes fuerza y compromiso, no te cansas de luchar,

equivocaste el camino, no lo puedes arreglar.

Pero tu amor, tu cariño y tu inmensa humanidad,

hacen que siga contigo hasta el infinito y más allá.

Somos uno, compañero de fatigas y de juegos,

de risas y de tristezas, de luchas, sueños y anhelos.

Y ya nos toca saber que nos lo hemos ganado,

que lo hemos hecho muy bien, que no nos lo han regalado.

Tenemos una misión y sabemos el camino,

yo no quiero hacerlo sola, ¿quieres hacerlo conmigo?

PARECE QUE FUE AYER

Parece que fue ayer que te llevaba en la panza con la misma ilusión, algo más de inconsciencia, temor y esperanza.

Y han pasado los años y eres tú quién, ahora, sin haberlo dispuesto me tomas el relevo.

Y siempre es un estreno, no hay ensayo de la obra. Todo lo haces por primera vez, sin tener mucha idea.

Intuición, buena suerte, la vida se abre paso y aprendes a trompazos, sin repetición de la jugada.

Y cuando miras hacia atrás y recuerdas cada momento y circunstancia, sientes que todo encaja y haces las paces con tu sombra.

Perdonas tu ignorancia, tu ego mal resuelto, tus ganas de ser alguien, cuando eras todo sin saberlo.

Y te agarras los machos y das gracias al cielo, hiciste tu trabajo, no eches leña al fuego.

El mismo corazón, hoy más hecho pedazos, también el mismo amor, un poco más cansado.

Parece que fue ayer que todo era posible y hoy lo sigue siendo pero ya no sé si estoy disponible.

Hoy dejo que los días me marquen el camino. Mañana saldrá el sol y eso es a lo único que aspiro.

Hoy siento el alma lejos de aquella niña bella que dejó la ilusión debajo de una estrella.

Hoy el alma reclama descanso de emociones. Una vida sosegada, perdón y algunas flores.

LO QUE LA IA PUEDE HACER PARA RECUPERAR LA MAGIA DEL DOBLAJE

El doblaje fue un arte mayor lleno de magia y buen hacer. Un oficio artesanal que, desde la traducción de los diálogos hasta la mezcla de las voces con el soundtrack, era una delicia de dedicación y profesionalidad.

Todo eso pasó paulatinamente a mejor vida, a medida que el mercado crecía, el censo de actores se ampliaba y los precios y las prisas competían por ganar a costa del resultado final.

En la actualidad el sector teme que la inteligencia artificial acabe con el chiringuito que tienen montado unos cuántos. Sobre todo los que se han dedicado a ‘malformar’ a futuras voces a cambio de mucho dinero y promesas de películas hollywoodienses.

Pero, ¿y si la IA rescatara las míticas voces de los actores de los años 50 y las volviera a utilizar con aquellos tonos inigualables y esos acentos perfectos?

¿Y si pudiéramos volver a escuchar la voz de Joaquín Díaz y de Elsa Fábregas, la de Rogelio Hernández y Rosa Guiñón, la de María Luisa Solá y Manolo Cano en esas series de hoy día que suenan como si estuvieran dentro de una caja de zapatos con la boca llena de patatas fritas?

Sería maravilloso y absolutamente revolucionario. Sería un auténtico homenaje a esos maestros de la interpretación y apasionados de su oficio, antes de que la misma IA lo cabe haciendo con los propios actores originales a los que podremos oír más pronto que tarde hablando en nuestro idioma.

No se pueden poner puertas al campo, la inteligencia artificial ha llegado para quedarse y lo queramos o no, hay trabajos que los hará mejor la IA: más rápido, más barato y con todas las voces que necesite, del presente, del pasado y hasta del futuro.

Y a quien no le guste que vaya reinventándose.

ME MUERO DE HUMANIDAD

Desde que veo de más y oigo con más oídos. Desde que miro tus ojos y los confundo con los míos.

Desde que entiendo mensajes encriptados en tus pasos y escucho más las rabietas y camino sin zapatos…

Desde que salgo a la calle y me siento acompañada por el aire que respiro y el sol que besa mi cara…

Desde que siento en mi cuerpo la humanidad que me acompaña…

Desde que escucho el silencio y la música que no tiene palabras…

Desde que cierro los ojos y se me llenan de lágrimas

Desde que siento mi pecho expandirse hasta tu casa y lloro tu sufrimiento y me alegro si se te pasa…

Desde que soy más sensible, más consciente, más humana, me muero de humanidad, y te bendigo mi hermana.

Bendigo nuestro camino y a ese niño que me acompaña.

Bendigo igual al anciano que espera abandonar su casa.

Bendigo al perro y al gato y te bendigo vecino.

Tenemos la misma madre, venimos del mismo sitio.

Me muero de humanidad y continuo el camino.

Te bendigo y me bendigo, honremos nuestro destino.

CUANDO EL ALMA ASOMA

En cada ser humano con alma vemos la cara de Dios. Detrás de todos sus miedos, de ese ego disfrazado de seguridad, de esa aparente autosuficiencia, hay un niño que se asoma pidiendo un abrazo que no recibió.

Detrás de ese adulto triste, detrás del refunfuñón, de ese payaso que utiliza el humor para esconder su rabia, detrás de cada hombre serio, de cada mujer ansiosa, aparece un Dios que acoge con amor su corazón.

Mira su cara detrás de esos ojos tristes que han dejado de llorar, de esa voz que ya no quiere gritar, de ese cuerpo enfermo que aparenta normalidad.

Ver a Dios en ese hombre es sanar la humanidad. Dale un poco de cariño y empezarás a cambiar, verás que Dios se hace niño y contigo siempre está.

BRINDO POR LA VIDA

En el silencio de la tarde, mientras ronronean los gatos,

mientras el sol se despide y la luna se abre paso.

En esta noche de mayo llena de buenas noticias,

me tomo la libertad de brindar conmigo misma.

Brindo por mi Ser Sagrado que acompaña mi destino.

Por mi linaje adorado que es sublime y es divino.

Brindo por la vida toda que construyo cada día

con confianza y ternura, con fe, paciencia y poesía.

Brindo por mi compañero de viaje, de fatigas

de dolores y de miedos, de rabias y de alegrías.

Por el camino sagrado que caminamos sin prisa,

con amor, con esperanza, con coraje y fantasía.

Brindo por la vida sabia que me enseña cada día,

porque siempre sale el sol, porque, siempre, un nuevo día,

te regala una ilusión, cuando más la necesitas.

VOLVIENDO A LOS OCHENTA

Nos dieron para mucho esos pocos diez años. Para sembrar los sueños que pasaron de largo.

Para engendrar los hijos que la vida propuso, para enfrentar la ausencia, para querernos mucho.

Nos dieron para mucho esos locos ochenta, donde no había teléfonos que nos entretuvieran.

Donde andábamos rectos sin bajar la cabeza, sin mirar sin parar el Whatsapp que nos tienta.

Fueron cortos e intensos, la juventud aprieta. La crianza es difícil, la soledad inmensa.

Y no habían amigos, ni cerca ni a la vuelta. Sonaba alguna radio y el cassette de la tienda.

Pasaron como un rayo, sin darme apenas cuenta, entre risas de niñas eternamente ingenuas.

Pasaron y ahora siento que aún están muy cerca, sólo falta mi madre, mi padre y mi añorada abuela.

Disfruta del momento, aunque eso sólo tengas. No importa nada más, sólo el SER que es tu esencia.

Y cuando, de reojo, vuelvas la vista atrás, recuerda que el ahora nunca más volverá.