Hoy vengo a hablarte de Dios. No de ese dios justiciero,
no de ese dios vengador, ni el dios del antiguo testamento, ni el dios de la religión.
Hablo del Dios bondadoso, hablo del Dios que es amor.
El que vive en cada niño, en el pájaro y la flor.
Hablo de Dios que es tu esencia, ese fractal superior que acude cuando lo llamas, que te presta protección.
Dios, el Creador de este mundo, Dios, el Eterno hacedor.
Dios Padre y Madre de todos, Dios, el Infinito Amor.
Hablo de Dios sin vergüenza, hablo de Dios sin rubor,
Dios vive en todos nosotros, este Dios nunca murió.
Dios, el principio primero, el que sana tu dolor. El que acude a tu llamada, si lo llamas con devoción..
El que te guía los pasos respetando tu camino, dándote libre albedrío, honrando tu decisión.
Dios soy yo misma cuando escucho a mi corazón, cuando actúo con conciencia, cuando atiendo a mi intuición.
Dios vive en mi cada día, cuando aparto el pensamiento, cuando dejo que la vida inunde todo mi cuerpo.
Cuando de noche y de día me quedo con el silencio para escuchar esa voz que desde el mismo universo me susurra muy bajito: «vas bien Pankara divina, confía en tu Ser eterno».
Gracias Dios por esta vida. Confío en tu plan perfecto🙏