ESPERANDO LA ASCENSIÓN

Esperando la ascensión puedes pasarte la vida.

Perdiendo el tiempo en la espera sin aprovechar el día.

Esperando y esperando lo que esperas nunca llega.

Porque la ascensión, hermano, nunca llegará de afuera.

Empieza por ti, querido, limpia tu casa primero.

No existen los ‘salvadores’. Tú encierras todo el misterio.

Mira pa’dentro compadre, deja de buscar afuera,

y descubre que tú solo te bastas en la contienda.

Empieza por conocerte, por perdonarte y amarte.

Empieza por escuchar lo que tu corazón sabe.

Deja de buscar a Dios, deja de rezar al Padre.

Esa Luz que andas buscando está cerca y no lo sabes.

Acepta, perdona, siente. Ama, respira, sé amable.

Que todo lo que sucede lo sabías desde antes…

Aquí has venido a jugar, a aprender, a recordar.

El salvador más hermoso se halla en tu bello avatar.

No esperes la redención. Te la tendrás que ganar.

ESE DOLOR

Ese dolor, inhumano, penetrante, insoportable. Un dolor espeluznante que taladra tu cabeza.

Un dolor inexplicable, incurable, estratosférico. Que te ataca cuando duermes y te conduce al infierno.

Es el dolor más profundo, te invita a salir del juego. Si lo ves como un maestro, te volverá más despierto.

Nunca comprendí el dolor, no hay dolor de dónde vengo. No comprendo sus razones, no conozco su misterio.

Confío y suelto el control. Lo acepto, respiro y luego…

Lo bendigo con amor, lo bendigo y miro al cielo.

DIOS ES

Y crearon religiones para despistar a Dios.

Y lo vistieron con túnicas y lo ungieron de dolor.

Lo cortaron en pedazos, lo disfrazaron de pena, le colocaron espinas en su cabeza.

Y crearon religiones para separar a Dios.

De Wiracocha a Vishnú, de Allah, a Brahman y Yahveh.

Dios, el de los mil nombres. Dios el que no se ve.

Adonai, el poderoso. Jesús, el misericordioso.

Y se inventaron mil nombres para dispersar a Dios.

Pero Dios Es y todo lo que es, es Dios.

No lo encontrarás rezando, ni confesando tu error.

No lo busques en los templos, no está colgado en la cruz.

Ni viaja por el mundo castigando a pecadores.

Ni te esperará en el cielo, el día que desencarnes.

Dios Es y lo tienes cerca, tan cerca que no lo ves.

Dios se duerme en tu almohada y toma contigo café.

Atrévete a descubrirlo, sabe esconderse muy bien.

¿Aún no te has percatado?

Dios eres tú y tú eres El.

SOLO ES MIEDO

Solo es miedo, mucho miedo, nada más que miedo. Un miedo atroz.

Es casi pánico, descontrolado, miedo al miedo. Miedo al desamor.

Miedo que duele, que paraliza, miedo antipático, miedo cagón.

Miedo que oprime, que desconecta, miedo que sufre, miedo, terror.

No te das cuenta, sólo reclamas y te conviertes en un traidor.

No te contienes, siempre te enfadas y así te alejas de tu Ser Superior..

El miedo paraliza, el miedo asusta, el miedo culpa, el miedo es un horror.

Si te das cuenta, si lo acaricias, si lo miras con compasión…

Él retrocede, se desintegra, desaparece, y se convierte en una flor.

Porque el miedo es cobarde y no planta cara, el miedo es un niño que no conoció el amor…

Sólo se esconde y se disfraza de malas pulgas, de mal humor.

No lo alimentes, dale la espalda, deja que muera de inanición.

Toma su mano y con mucha calma deja que aflore su corazón.

Y de pronto el miedo se convertirá en amor.

YO SOY DIOS

Desde la emoción de mi encuentro con Dios.  Ese Dios al que he rezado desde niña.

El Dios que me enseñaron a temer. El Dios que me mostraban las películas.

Desde la fe, la bondad y la esperanza. Desde la luz, la verdad y la confianza.

Desde el Ser que Soy cuando acepto con constancia, que Soy Amor, soy Verdad, soy la Luz de mi Vida.

Me reconozco y me inclino ante la Fuente, que es mi eterna esencia, hecha carne en esta vida.

Gracias a Dios que soy yo misma, y eres tú. Gracias a Dios que está en mi gato y no en la cruz.

Y está en el sol y está en la noche y en la lluvia. Y está en mi  amigo, en mi enemigo, en mi memoria.

Ya no te busco, te encontré dentro de mi. En mi alma bella y en mis ganas de vivir.

En mi inocencia y en mi infinita bondad. En mi inconsciencia, en mis errores, en mi paz.

Y en esa guerra que libré con mi mental.

Mi corazón al fin reconoce mi divinidad.

LA VIDA ES UN JUEGO

Este JUEGO de la Vida se juega individualmente. Tú eres tu contrincante. Tú eres el Ser más valiente.


Se juega con alegría sabiéndote ganador solamente por jugar con absoluto fervor.

Es un juego divertido si le encuentras el truquillo: hay trampas por todos lados, es un juego complicado.

Pero también es sencillo, cuando juegas como un niño: con absoluta pasión y con total convicción.

Es el juego de dioses, buscando más experiencia. Es el juego del Amor, cuando sueltas el temor.

Y no vale hacerse el listo y echar la culpa al vecino. Porque todo lo que pasa, lo has pactado desde casa.

Has pactado los conflictos, los desastres, los peligros. Se equilibran las misiones, el juego tiene muchas variaciones.

Y cuando al fin te das cuenta y sueltas falsas afrentas, te liberas de la culpa, porque conoces las reglas.

Jugadores somos pocos, el resto son invitados. Figurantes, maniquíes, seres fríos, desalmados.

Yo hace tiempo que practico, y te aseguro, alma bella, que es un juego muy bonito. ¿Te animas a jugar un ratito?

RECUERDA

Desde el centro de mi corazón, conectada a mi conciencia.

Abriendo mi tercer ojo, ése que no entiende de ciencia.

Desde la paz infinita que me conecta con Dios.

Desde mi bendita esencia, desde mi infinito amor.

Escribo y cierro los ojos. Escribo con mi intuición.

Sin querer ser más que nadie, sin sentenciar mi opinión.

Son tantas las opiniones, es tanta la información.

Gurúes y terapeutas. Médicos del corazón.

Chats, videos y conferencias, libros, cursos y vivencias…

Todo vale y nada cuenta.

Siento que he de ir hacia dentro, hacia mi propia experiencia.

Ya me sé todos los cuentos, ya he recorrido mil sendas.

Siento que todo está dicho y todos tienen razón.

Que casi todo es olvido. Olvido y tribulación.

Y ya no quiero escucharte, demasiada información.

Necesito relajarme y conectarme con Dios.

Recordar de dónde vengo, reconocer mi misión.

Trabajar todos mis egos.

Creer en mi y darme amor.

Soy una infinita esencia, soy un ángel, soy el sol.

Soy eterna, omnipotente, creadora, fractal de Dios.

Soy la hija de la Fuente

SOY

DIOS VIVE DENTRO DE TI

Podemos buscar, remover, indagar. Podemos rezar, cantar o llorar.

Podemos pedir, suplicar, implorar. Podemos leer, escuchar, estudiar.

Podemos vivir sin acabar de encontrar. Podemos errar y volver a empezar.

Porque falta algo y no sabemos dónde está. Porque estamos solos y nos duele la soledad.

Y no recordamos que vinimos a jugar. Que estaba pactado, que no hay casualidad.

Que todo es sencillo que solo hay que jugar, cómo cuando eras niño y lo hacías sin pensar.

Y no hay contrincante, ni bueno, ni malo. Todos los que estamos fuimos invitados.

Algunos son piezas para distraernos, porque el juego, hermano, lo jugamos dentro.

Pactamos los roles, somos personajes, conocer el juego es dejar el traje.

Si entiendes el juego, se acaba el misterio, diviértete mucho, siempre eres eterno.

Buscando el Origen, llegamos aquí, sin saber que Dios vive siempre en ti.

Y cuando recuerdas, cuando ya lo sabes, respiras en paz y en calma, sin prisa, juegas con conciencia, con amor y risas.

Somos jugadores, la mente lo sabe y es el corazón quién gana de calle.

Porque eres Amor. Juega pues sin miedo, Dios juega contigo, Él creó este juego.

EL JUEGO DE LA VIDA

Sin creencias, con conciencia, confío en lo que yo siento.

Respiro, cierro los ojos y doy las gracias a Dios, que resulta que soy yo.

Y no es ego, ni incoherencia, no es fantasía o demencia.

Es la absoluta Verdad. Soy Dios en su inmensidad.

Un trocito de la Fuente, una experiencia consciente

del Amor del que provengo y al que seguro que vuelvo.

No lo creo, yo lo sé. Tampoco es cuestión de fe.

Es confianza en mi misma y en mi eterno y puro Ser.

Al acecho de mi ego, de mi vida, de este Juego

que juego con libertad, con alegría y bondad.

Procuro no hacerme trampas, no hay enemigos afuera.

Yo soy la causa primera, de esta experiencia dual, en este mundo mortal.

He entendido bien las reglas, ya he ganado la contienda.

YO SOY EL ORIGEN

Yo Soy el punto que une lo irreconciliable.

Renuncio a elegir entre extremos ilusorios.

Ni bueno, ni malo.

Ni arriba, ni abajo.

Ni maestro, ni discípulo.

Hoy activo en mi el arquetipo vivo del Origen:

El Uno que no se fragmenta.

El Todo que no se explica

El Silencio que contiene al Todo.

Yo Soy el que observa sin juzgar.

Yo Soy el que siente sin huir.

Yo Soy el que recuerda, aún en el olvido.

Yo Soy el que Ama sin condiciones.

Acepto en mi todas mis máscaras:

El rey, el mendigo, el traidor, el santo, el iniciado, el dormido,

y los abrazo en un solo SENTIR.

YO SOY EL ORIGEN en carne viva.

Que mi alma se expanda en el confort del Amor y la Luz,

que mi conciencia atraviesa los muros de la forma para volver al Presente,

y que mi Ser sepa danzar con la paradoja de este JUEGO llamado VIDA.

Desde el centro del misterio,

desde la paz sin forma,

desde la eternidad sin testigos

Yo me corono en la totalidad del UNO.

Javier Wolkoff