HOY NOS ALUMBRA LA LUNA

Hoy nos alumbra la luna y nos quiere acompañar en estos tiempos revueltos en que sientes que no puedes más.

Con emociones y miedos que te vienen a visitar, a sacarte de tu centro para invitarte a dudar.

Pero la luna te alumbra esta noche mucho más y mañana el padre sol te volverá a saludar.

Todo pasará querida, no lo dudes nunca más, este dolor que hoy te embarga, muy pronto se aliviará.

Mira de cara a la luna que refleja tu semblante, eres tan clara y tan pura que nadie podrá ocultarte.

Levántate y bien derecha, vístete tu mejor gala, mira la vida de frente, la abuela luna hoy te abraza para cantarte bajito la nana que a él hoy le cantas.

ESQUIVANDO AL EGO

Me paso los días esquivando al ego, ya me tiene frita con tanto trasiego.

Se esconde, me evita, regurgita y luego, se hace la víctima y ataca de nuevo.

Es maleducado, no tiene respeto, no avisa, no llama, aparece haciéndose el bueno, con cara de pena, con rabia, con cuento.

Y no engaña a nadie, es tonto el muy lerdo.

Pero va conmigo, es mi perfil bajo, mi error, mi castigo, mi humilde trabajo, para ser más lista que él y sin recato, cerrarle la puerta y largarme un rato por nuevos caminos sin egos baratos.

EN EL SILENCIO

En el silencio de la noche, cuando croan las ranas y cantan los pájaros nocturnos, cuando asoma la luna entre estrellas que brillan pero que no existen…

En la noche callada llena de ruidos lejanos, en la oscuridad del alma y la soledad del corazón…

Es entonces cuando escucho la voz de mi ser superior y cuando mi conciencia se viste de gala para mostrarme el camino de la confianza.

Me dice ‘confía’ ya todo está en calma, hiciste la tarea, no temas por nada.

‘Confía’ mi amiga, mi querida hermana, la vida te espera y te tiene reservada las más bellas tardes, las lindas mañanas, las noches de fiesta y las madrugadas llenas de misterio y de mermelada.

ME DECLARO LIBRE

Somos como una cebolla llena de capas y grietas, nacemos en una cárcel con farolillos de cera.

Se derriten los faroles, se apagan todas las luces y empiezas a andar a tientas en este mundo tan lúgubre.

Ni libres, ni soberanos, atados a una condena que nos recuerda a diario que sólo eres una mierda.

Un número en el carnet, una letra, un apellido, te mantienen conectado a este estado bien podrido.

Y te obligan a estudiar lo que quieren los que mandan y a trabajar a destajo para pagar tus demandas.

Pero tú tienes derecho sólo por haber nacido a ser un humano libre, feliz, dichoso, divino.

Tienes derecho a la tierra y con ella a su comida, a una casa digna y bella que te acoja sin medida. Sin usureros que venden lo que a ti te pertenece sólo por haber nacido en este mundo inocente.

Tienes derecho a vivir sin hacer sufrir a nadie, pero sin ser un esclavo de la mañana a la tarde.

Mira el sol hermano humano, eterna esencia bendita, tú tienes todas las llaves, sal de esta cárcel podrida.

Y contempla el universo y hazle caso a las estrellas y sé libre como el viento y VIVE hasta que te mueras con alegría en tu mente y paz en todas tus células.

ENTRE LA LUZ Y LA SOMBRA

Todo tiene su reverso en este mundo dual.

La luz no tiene cabida sino hay sombra que alumbrar.

Te puedes asustar mucho, pensar en la oscuridad, desvelarte por las noches y sufrir sin descansar.

Y en la misma dimensión tú te puedes desplazar hasta el mundo de los sueños que se hacen realidad.

Cuando abandones el miedo, cuando crezcas cual gigante y por encima del cielo emerjas y te desates.

Habrás vencido a la sombra, serás dueño de tu vida.

Podrás dibujar estrellas que ni siquiera veías.

Y parirás las canciones, las flores y las poesías para crear ilusiones en esta tu nueva vida.

MI CIELO AZUL

Agradeciendo por este cielo azul cielo que me cubre la cabeza y me llena de belleza, de calma paz y sosiego.

Es de un azul perfumado, más bonito que el del mar, el cielo que nos recuerda que no moriremos más.

El cielo de los ancestros que nos cuidan desde lejos, el cielo que es un espejo dónde te puedes mirar.

El cielo azul y bonito, un cielo inmenso y chiquito, un cielo bello, exquisito. El cielo de mi mamá que de noche me recuerda que siempre conmigo está.

AYER

Cuando era adolescente tenía una gran libreta con un leit motiv que decía «Hoy es el primer día del resto de tu vida».

Allí escribía poesia, frases que me gustaban y reflexiones de adolescente. Un día me deshice de todo y creí empezar de nuevo.

El ayer nunca se va del todo amigo, te acompaña y reaparece cuando menos te lo esperas. Cuando crees que ya no importa, cuando te sientes de vuelta.

Pero como decía otro de mis poetas favoritos «nadie está nunca de vuelta, por ya es mucho ir, volver…nadie a vuelto»

Y un día, el ayer que tenías olvidado y creías superado se te planta ante tus narices. Y el estómago se te vuelve del revés y el ego herido resucita otra vez.

¡Cuánto aprendizaje¡ Cada día, cada hora, cada paso, verso a verso, golpe a golpe como canta mi cantautor preferido.

El ayer distorsionado que guardas en la memoria, envuelto en emociones que creías superadas, te saluda y te recuerda que hay que seguir trabajando y agradeciendo la experiencia de sentir, a cada rato, que somos eterna esencia en un cuerpo que tan sólo dura un rato.

EL CARIÑO

¿Qué no tienes alma, dices? ¿Qué no sabes lo que eso?

¿Has visto reír a un niño? ¿Te has abrazado a ese viejo?

Si no sabes del cariño, si no conoces lo bello que es escuchar el ronroneo de ese gatito divino…

Si no te emociona el canto del pajarito bonito, si no se te eriza el vello cuando escuchas ese trueno…

Entonces amiga, no sabes los que es el cariño.

Porque el cariño también es:

Escuchar a las gaviotas, mirar a las mariposas, acariciar a tu perro y creer en el misterio.

La mirada de tu hijo cuando te llama «mamá», cuando le das de mamar y se siente tan seguro que ya no hay nada en el mundo que lo pueda perturbar.

El cariño de la abuela cuando cocina y canturrea.

El cariño de tu hermano que siempre te da la mano.

El cariño de tu padre que aunque a destiempo y muy tarde te pudo abrazar un rato antes de irse al otro plano.

Tiene también el cariño nombre de niño pequeño, de mascota desahuciada y de vieja jorobada.

Somos un cariño andante cuando por fin te relajas, cuando te das por vencido, cuando rebajas el ruido de tu mente efervescente, que se hace la imponente y sólo te da migajas.

El cariño es esa rosa que de noche te enamora y de día se evapora.

El cariño eres tú mismo cuando de pronto te sientes como ese niño inocente que te abraza con ternura y te dice que eres pura, bella, eterna e imponente.

LA ABUNDANCIA

Cada tarde es un regalo entre nubes de algodón.

Cada mañana me levanto y agradezco por tanta bendición.

Abundancia es lo que tengo, no me falta la ilusión.

He creado un paraíso entre tanta confusión.

Y no ha sido nada fácil, pero hoy estoy segura que merezco lo que tengo y lo disfruto con locura.

Porque es una maravilla esa magia de la vida que te da lo que le pides cuando así tú lo decides.

Cuando creas, cuando sueñas, cuando estás en la certeza de que somos los creadores de nuestra naturaleza.

Y si tienes muchas dudas y si aún no te lo crees, pídele al cielo la prueba que te vuelva del revés.

Pero escucha las señales, estate atento al sonido, a la música del viento, a tu corazón bendito que te dice sin reparo: «no tengas miedo, mi amigo, lo estás haciendo muy bien y yo siempre estoy contigo para darte la certeza, la seguridad, la fuerza, para que no dudes nunca de tu ser puro y divino»

EN LA VIDA TODO ES IR

Cuando yo era niña casi siempre estaba triste. Me hice mayor deprisa y casi nunca reía. Y creí que la vida no era divertida.

Fui muy obediente y extremadamente complaciente. Amé mucho a mis padres y me olvidé de mi. Mi carita de niña se volvió trascendente y me puse muy seria y un poquito infeliz.

Me escondí en las canciones y en el sol del verano, me agarré de la mano de mi yaya enlutada, me creí la más lista, me enfundé en mi armadura y toda la amargura se apoderó de mí.

Y no supe reírme de la risa, ni llorar con el llanto. Mi refugio perfecto fue esconder mis encantos. Y así, muy transparente, calladita y discreta dejé de ser la niña de la carita seria.

Me aprendí las lecciones, dibujé mi careta, para que tú ni nadie me llamara indiscreta. Me volví resabiada, solitaria, enfadada. Una chica muy bella, que nunca se miraba.

Hoy sé que nada es grave, que la vida es un juego. Que nada vale tanto, que el valor no es precio.

Que estamos de viaje, siempre, siempre aprendiendo. Que el regalo mejor es vivir el misterio.

Mi carita de abuela se ha vuelto más graciosa, me río de mi misma cuando huelo una rosa. Me miro con ternura, me abrazo con cariño, y doy gracias al cielo por todo lo vivido.