Como dice la canción «en la vida todo es ir»
No sabes en dónde naces , ni en dónde vas a morir.
Es frágil y muy frugal, es pequeña y perfumada.
La vida es tan delicada, tan sutil, tan bella dama
que conviene valorarla, mimarla y darle cariño.
No sea que, como el niño, se te escape de las manos.
La vida empieza de golpe, con un llanto desgarrado
y se va con un puñado de sueños jamás cumplidos,
si no crees en el destino y en lo que está programado.
La vida es un laberinto de problemas enredados
hasta que sueltas, te rindes y agradeces por tu suerte,
por no temer a la muerte, por el caminito andado.
En la vida todo es ir y no puedes repetirlo.
Te equivocas y es entonces cuando el destino
propone volver a empezar de nuevo, y si aceptas el contrato
siendo un poco más humilde, más sabio y algo más cuerdo…
Podrás crear tu universo, libre de culpa y pecado.
Sabiendo que es un regalo, una misión, un momento de íntima conexión.
Con la sublime belleza del mar, la tierra y el cielo,
del fuego que te calienta y el éter que te alimenta.
La vida es una promesa de alcanzar la vida eterna,
con alma de peregrino y el corazón expandido
Y regresar a la Fuente y volver a Ser consciente.
Bendita seas vida mía que acompañas mi camino,
haciendo que mi destino esté escrito en este verso
Yo Soy la Luz de mi Vida
Yo Soy el Amor y el Fuego que alumbra mi noche oscura
y confío en la ternura que Dios me da cada día cuando amanezco a la vida
y agradezco ver el sol y doy las gracias al cielo por bendecir mi misión.