DE UNA EN UNA

Haz las cosas de una en una, no te vayas a estresar.

Un pasito para adelante y ninguno para atrás.

No es tiempo de muchas prisas, no te agobies que es peor.

De una en una, despacito, se vive mucho mejor.

No seas tan exigente, disfruta más, toma el sol.

Respírate cada día y bendice tu esplendor.

Conéctate con la tierra, camina, saluda al sol.

Habla con todas las plantas, agradece su dulzor.

Y cálzate los zapatos para caminar amor.

El mundo te está esperando, toma el color de esa flor

que se sabe bendecida, sin hacer nada mejor.

Ser, Estar, vivir la vida en el momento presente

sin pensar en el futuro, sin llorar por los ausentes.

De una en una, agradecida, honrando cada pasito,

soy una estrella divina, viajando hacia el infinito.

EL TIEMPO ESTÁ EN TU MEMORIA

No puedes tocar el tiempo. El tiempo no tiene forma.

No puedes medir el tiempo. Corre, salta, se transforma.

El tiempo es escurridizo, te hace un guiño y se deforma.

Se hace pasar por tu amigo, te engaña, no se conforma.

Y no te tiene respeto, te maltrata y él se engorda.

Es burlón y consentido, malcriado, presumido,

antipático, engreído, un psicópata perdido.

El tiempo es un impostor, con cara de ángel caído.

No existe, no tiene cuerpo, no habita en ningún lugar.

El tiempo es una mentira, sin principio, ni final.

No puedes tocar el tiempo, él no se deja tocar.

Se hace el muerto, resucita, nunca sabes dónde está.

No existe el tiempo, querido, no ocupa ningún lugar.

El tiempo está en tu memoria y nunca te va a soltar.

Hasta que de pronto un día lo dejes de alimentar.

Se irá por dónde ha venido y te podrás liberar.

YO NO VIVO EN LA CIUDAD

Noche de ruidos y voces, de risas y de sirenas.

De ambulancias y de coches. De basura en las aceras.

Esas noches de ciudad que no me dejan dormir.

Entre tanta oscuridad no me puedo resistir a agradecer por mi suerte,

por mi gran buenaventura, por haber sido valiente y dejar esta locura.

Ya no vivo en la ciudad y la ciudad a mí me abruma.

No entiendo tanto ruido, tanto asfalto, tanta bulla.

Tantas idas y venidas, tanto correr y sufrir.

Tanto viejo maloliente, tanto pobre sin vivir.

Yo no vivo en la ciudad, y no extraño su ajetreo,

prefiero la soledad de mis gatos y tu perro.

Yo no vivo en el lugar donde hay más coches que niños.

Donde para ir a aparcar tienes que pedir permiso.

Y gastar, siempre gastar. La ciudad es lo que tiene.

No se puede respirar y tienes que ser un héroe.

Trabajarás a destajo hasta que llegue la muerte.

Yo no vivo en la ciudad, y aunque te parezca extraño,

prefiero la soledad, que me llamen ermitaño.

«La ciudad no es para mí» y no quiero convencerte,

para gustos los colores, sigo con mi buena suerte.

Te deseo lo mejor y que muy pronto despiertes.

LA NUEVA HUMANIDAD

La nueva humanidad se llama Bruno y Theo.

La nueva humanidad se llama Jan y Ennio.

La nueva humanidad: Ian, Garbí, Mila, Lluna,

Irene, Ester… niños eternos.

Soles que vienen desde otros tiempos.

Luces brillantes, tiernos, perfectos.

Seres que alzan sus alas al vuelo, tienen a Dios velando sus sueños.

Son nuestros niños, los que vinieron a perfumar el mundo con olores nuevos.

A teñir el cielo de colorines, a cantar nanas, a contar cuentos.

No tienen karma, no tienen miedo, son los que fuimos aún sin saberlo.

Los que nacimos para contarlo, para vivir en un mundo nuevo.

Gracias a ellos y a los que nos precedieron, la nueva humanidad está alzando el vuelo.

SEMBRAREMOS LUZ Y AMOR

Nos enturbiaran el cielo, nos enviaran huracanes,

nos querrán tapar el sol, culpándonos de todos los males.

Querrán hacernos creer que todo es muy natural,

que la tierra, nuestra madre, se está portando fatal.

Y que tú tienes la culpa, por ignorante y por tonto,

por no hacerte responsable de los desmanes de otros.

Es todo tan maquiavélico, tan absurdamente absurdo,

que entiendo que no lo creas y prefieras su discurso.

Para que no hagas ruido, para que obedezcas mucho,

para que nada cuestiones, para que pagues y punto.

Y jugarán con el miedo, ése que controlan tanto,

venderán seguridad y tragarás su contrato.

Y te tendrán a sus pies, como a un perro, como a un gato,

maltratado hasta la médula, comiéndote todos sus sapos.

No saben los muy ingratos, que el pescado está vendido.

Que está guerra está ganada, que están más muertos que vivos.

Que a pesar de sus conjuros, sus aquelarres baratos,

somos muchos los despiertos, ¡cada día somos tantos!

Sembraremos luz y amor, paz, justicia, tolerancia,

gentileza y compasión, equilibrio y perspicacia.

Para que la luz de Dios ilumine eternamente

este divino lugar  donde escogiste hacerte fuerte.

Para que juntos con ella, con la suave Pachamama,

sembremos la nueva tierra, la que merece tu alma.

Somos muchos los despiertos, la oscuridad se amedrenta,

la abrazaremos un rato y la devolveremos a su casa,

no sin antes bendecirla y darle sinceramente las gracias .

EL FINAL DE LOS TIEMPOS

En estos tiempos modernos donde todo es inclusivo,

donde se permite ser sumamente comprensivo.

Donde parece que tienes libertad, libre albedrío.

Donde crees que estás seguro, con tu alarma en el bolsillo.

En estos tiempos finales, en el final de los tiempos.

Donde importa lo que tienes, aunque no lo hayas merecido.

En la sutil distopía de creer que eres el dueño,

sin percatarte que siempre obedeces para poder pagar tus sueños.

Cuando estás tan controlado que no puedes respirar,

cuando todo es un peligro, cuando más vale callar…

Yo te pido que te pares y que des un paso atrás.

Que recuperes las ganas de Ser sin tener que dar explicaciones a nadie.

Dejando de ser esclavo, podrás al fin recordar

que no has venido a este mundo a sufrir y nada más.

Eres un ser poderoso y te quieren opacar para que no alumbres mucho,

no se vayan a deslumbrar ante la luz que desprendes cuando te echas a andar.

CREADORA DE REALIDADES

Empieza a reconocerte como creadora de realidades.

Úngete con el perfume de la sabiduría.

Abraza tus dones y regala tus talentos.

Sé generosa con la ternura y cómplice de abrazos y besos.

Empatiza con el que no lo consigue y sé compasiva con el necio.

Eres única. No te compares.

Eres perfecta. Acepta tu poder y úsalo.

Ríndete a la intuición y bendice tu sexto sentido.

Agradece por tu vida. Y expande tu Amor por el universo.