PASA LA VIDA

Despacio, suavemente o a golpes de tormentas.

Sin que nos demos cuenta, de noche y al relente.

La vida va pasando, va dejando sus huellas. Te deja cicatrices, te acerca a las estrellas.

La vida pasa un día y no sabes porqué, te salieron arrugas en la planta del pie.

Se te encogen los hombros, la piel se vuelve fina. Se vuelve sibarita de besos y caricias.

Las fotos te delatan, los años van pasando. Te duelen las pestañas, te cambias de zapatos.

La cabeza se achica, los ojitos se hunden, la boca se hace trizas, los dientes se consumen.

La vida pasa y pronto se acabará la siesta, te dormirás de noche y cerrarás la puerta.

Pasa la vida y siento que ha sido muy deprisa, ¡me quedan tantos sueños aún en la mochila!

ESA NOCHE MÁGICA

Pasarán los años, los niños, los magos. Pasarán las modas y los calendarios.

Y esa noche mágica que dura poquito, que se desvanece en cuanto dejas de ser chiquito…

Esa noche de nervios y de ilusiones inocentes. La noche de los magos de oriente…

La noche de inmensa esperanza, de infinita espera. La noche donde dormir se vuelve una quimera…

Esa noche eterna, de eternos recuerdos. La noche de las hadas buenas de los cuentos.

Renueva de nuevo su cara, sus gestos. La magia de ser todavía pequeño. De creer en los sueños.

Se vuelve por un día real en tu cuerpo. Se acelera el pulso. Se agrandan los ojos. Y tu corazón vuelve a verse hermoso.

Y…¿sabes una cosa? Si tú así lo quieres, cada noche siempre, será la noche de reyes.

MEMORIAS DE DOLOR

Anoche me pregunté por enésima vez por el sentido de la vida. No he dejado de hacerlo desde que tengo uso de razón. Pero anoche fue diferente. Una extraña sensación de final me invadió. De rendición. De aceptación. De que ya no había que buscar más.

Me dormí tranquila. Y me he despertado resignada. Esa resignación del perdedor. Esa resignación de la impotencia. Esa resignación, esa resignación…

Tanto tiempo sembrando…

Y de repente…Llegaron los frutos de la siembra.

Se acomodaron las piezas del puzle y entendí.

Me dijiste que me mirara. Que me perdonara. Que me liberara.

Que soltara la culpa y el miedo. Que soltara el control y la rabia.

Que comprendiera el pacto. La memoria de tantas vida pasadas.

Y la fuerza de dios me invadió el alma.

EN HONOR A LA VERDAD

En honor a la verdad, ni a la mía ni a la tuya. A la verdad verdadera, la que no miente, ni oculta.

En honor a la verdad me levanto y miro al cielo. La busco, sé dónde está y con ella me recreo.

Esa verdad simple y llana, la verdad, solamente la verdad.

La verdad que no se calla, la que no miente jamás.

Esa que cuesta la vida y que vale mucho más.

En honor a ella, me siento responsable de verdad.